9.- Águila Arpia
Nombre: Águila harpía
Orden: Accipitriformes
Familia: Accipitridae
Provincias
Esmeraldas,
Guayas, Napo, Orellana, Pastaza, Santo Domingo de los Tsáchilas, Sucumbíos
Regiones naturales
El águila arpía vive generalmente a
elevaciones bajas en el bosque húmedo tropical Amazónico, así como también en
el bosque húmedo de la costa Atlántica de Brasil, centro América, hasta México.
En general viven en bosques donde exista suficiente abundancia de presas. La
presencia de árboles emergentes que el águila usa para nidificar es también un
factor importante en su hábitat.
El
bosque húmedo tropical Amazónico, hogar del águila arpía, contiene una de las
biodiversidades más altas del mundo. Otras especies de animales
emblemáticas de este ecosistema incluyen tapires, monos, perezosos, jaguares,
guacamayos, serpientes, ranas, así como también miles de especies de insectos y
plantas.
Identificación
Es la rapaz más poderosa; las dimensiones promedio de la hembra de la arpía mayor son 100 cm de largo, 200 cm de envergadura y un peso de 9 kg. El macho tiene dimensiones más pequeñas: hasta 196 cm de envergadura y un peso de 8 kg. Los adultos de águila arpía de los dos géneros tienen plumaje de colores similares, los cuales tienen tres tonalidades básicas: un tono gris en la cabeza, un tono gris muy oscuro o casi negro en algunos otros ejemplares en la doble cresta que tienen en la cabeza, en el cuello, en la parte superior del cuerpo y las alas.
Dieta
Águila
arpía es una gran depredadora. Es un animal
carnívoro y se encuentra en la cima de la pirámide alimenticia, es decir no
existen depredadores por encima de ellas.
Sus
principales presas de caza, son los mamíferos arborícolas que habitan en los
bosques y selvas. Principalmente monos y perezosos. El águila arpía puede
atacar, para alimentarse, osos hormigueros, zarigüeyas, puercoespines y otros
animales menores.
Los
reptiles como víboras y serpientes, al igual que las iguanas, son parte del
menú de estos depredadores.
En
su hábitat natural, el águila arpía suele cazar sólo 2 veces semanalmente, es
por ello que resulta imprescindible que sus presas sean de gran porte.
En muy pocas ocasiones se le ha observado cazando a animales pequeños como ardillas o ratones, no obstante, cuando la comida empieza a escasear durante fuertes temporadas, no puede prescindir de incluirlos en su dieta. De esa misma forma, no tiende a atacar animales de gran tamaño como venados, pero en caso de que le sea posible hacerse con una presa con estas características, no durará en hacerlo, y luego de la caza optará por dejar el cuerpo de la víctima bajo su nido, con el objetivo de tener la facilidad de alimentarse.
Reproducción
La arpía construye sus nidos en las copas de árboles de grandes dimensiones. Pueden coexistir varios nidos en zonas cercanas, hasta 3 kilómetros de distancia, unos de otros. Los nidos son construidos con ramas y tienen un diámetro de 1,2 metros.
No
se le conoce un ritual de cortejo previo al acto de reproducción, éste último
se lleva a cabo cerca del nido y al transcurrir aproximadamente un mes la
hembra logra hacer la puesta de 2
huevos de color blanco en un nido de gran tamaño hecho con ramas,
que comúnmente cuenta con una medida de 1,2 metros de profundidad, 1,5 metros a
nivel de anchura y que puede utilizarse durante muchos años.
El
período de incubación se realiza durante 56 días, posterior al transcurso de ese
tiempo, será dado a luz un polluelo que será cuidado y alimentado por sus
padres durante 10 meses. Es relevante señalar que, durante este lapso de
tiempo, el macho es quien se encargará de proveer alimento a la familia.
La
edad adecuada para la reproducción del águila arpía o su madurez sexual comienza a los 4 o 5 años.
Los polluelos requieren de más de 4 años para poder obtener el plumaje de
adulto. La esperanza de vida del
águila harpía ronda los 40 años.
Resulta
intrigante el hecho de que cuando uno de los polluelos sale primero del
cascarón los padres se dedicarán completa y exclusivamente a este, dejando de
brindar atención al otro huevo; la única forma de que éste sea merecedor de
mayores cuidados es que el primer polluelo llegue a morir.
Pasados
36 días luego del nacimiento, la cría del águila arpía logrará ponerse en pie,
pero al principio lo hará de forma muy torpe; los padres pueden presentar
conductas bastante agresivas hacia los seres humanos y otras especies que
tengan intención de irrumpir en la paz del nido o que signifiquen una amenaza
para su familia.
Estatus de conservación
El
águila arpía es una especie llamada sombrilla o paraguas. Una especie paraguas
es aquella que se selecciona para tomar decisiones relacionadas con la
conservación, generalmente porque proteger a estas especies protege
indirectamente a las muchas otras especies que conforman la comunidad ecológica de su hábitat.
La
idea es algo así como pensar que varias personas pueden pararse bajo un gran
paraguas y protegerse de la lluvia, también pueden protegerse muchas especies
de animales y plantas mediante la conservación de una especie como el águila
arpía.
Al proteger el hábitat de una especie paraguas como el águila arpía estamos también protegiendo las presas de la que el águila arpía depende tales como los monos, ardillas, perezosos y otros animales. A la vez, también se protege las plantas y animales de los que se alimentan las presas del águila arpía, y así sucesivamente hasta llegar a las plantas y otras formas de vida que mantienen a todos los animales.
Amenazas
Esta
especie está clasificada como En Peligro Crítico. Entre las varias amenazas
existentes que comprometen la conservación de los albatros en varias regiones
que incluye su distribución geográfica, está la interacción con las líneas de
pesca y anzuelos, objetos que causan la muerte de miles de albatros y petreles
cada año. Para los Albatros de Galápagos, la pesquería incidental por parte de
las pesquerías industriales y artesanales fuera de la Reserva Marina de
Galápagos es la principal amenaza para la especie.
Las
amenazas más latentes que tienen son la pérdida de su hábitat natural, siendo
éste la selva del Amazonas; en otros casos preocupantes se encuentra la caza
ilegal, independientemente si es por el temor que infunde o a causa de sus
grandes garras que son consideradas un trofeo.
Por
desgracia, el águila arpía tiene abundantes características biológicas que
propician su baja densidad poblacional, lo cual es a su vez provocado por una
disminución notable en cuanto a reproducción, debido a que sólo conciben una
cría cada 2 o 3 años, un extenso período de cuidado y protección hacia sus
crías, y que es un depredador que requiere de grandes extensiones de terreno
para formar su hábitat.







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